domingo, noviembre 13, 2011

42

Hoy es el día número 299 después del fin del mundo.

Turquía ha vuelto a ser un mineral
hay indignados abrazándose en muchas partes del planeta.

Portadas que enrojecen la escasez del agua
advertencia sobre crisis energética
Rusia está en camino a Fobos
luna llena
en peligro de extinción un cuarto de los mamíferos del planeta;

una cabeza rota entre la arena libia
aún está encendida la última imagen de Wang Yue.

He olvidado del lenguaje
aprendido más palabras
he vuelto a casa de mi madre para irme.

Dejé el humo, los vinilos, la bombilla verde.
Abandoné una casa con balcón
las amapolas, dos gatos, he acabado un amor
he guardado para luego sus jabones.

Ahora mismo el mar es la saliva de un volcán
la casa está encendida.

No ha faltado el Internet
ha vuelto la voz de las noticias.

986 muertos en el año de una isla, dice
balacera a una cuadra de mi puerta, dice
la guardia costanera
no ha interceptado yolas con mujeres hace meses, dice
el reportero conversa extensamente
con vecinos de un sector oculto de Jayuya
con respecto al grafiti
“movimiento armado ya”.

Subí la cordillera hace seis días.
Traje nuevas amapolas y un helecho joven aferrado a un casquillo.

He vuelto a escribir.
He estado también todo este tiempo pensando para el hombre.
He asumido mi manera cierta de existir.

He leído a un hombre importante
exiliado en su isla mia encantada del Caribe;
emigrado de sí mismo
amargo ante el fracaso de una revolución.

He querido decirle.

Yo tampoco sé si los que no son yo me entenderán.
Yo también pienso la muerte y en enloquecer.
Decidí recurrir a entretener mi conciencia escribiendo esto
igualmente.

He vuelto a mirar las fotos viejas.
Perenne debió llamarse la memoria.
El tiempo el gran devorador.

Me ha jodido la historia.
Se han ido los pájaros de las ventanas
las hormigas.
El frío es un aviso repentino.
El rinoceronte negro ha desaparecido para siempre.

Ayer le dije a Génesis porqué no debería morir.

He vuelto a mentir.
He vuelto a distanciarme de mi padre.

Es viernes.
El reloj ha dibujado en verde 11:11 porque le he esperado.
Hoy es el día 11, del mes 11, del año 2,011.

Hago inventarios.
Insisto en la enumeración.
Pido a la gente ayuda con los significados.

¿Qué es la luz?
¿Cuál la relación nuestra con la luz?

Un amigo hombre insiste en que me preocupo demasiado.
Desmiente el caos como si no existieran jutías.
Dice poesía como si se tratara de un syrup de Coca-Cola.

¿A dónde vas con eso?, dice
¿Cómo crees que la gente va a leerte?
¿Por qué deberían?
¿Por qué?

No sé a quién le escribo.
No voy a ningún lado realmente.
Miro nuevamente y siquiera sé.

Sólo vine a escribir que hoy tuve una revelación
frente a un jardín de arena.

Que hoy conocí a una arqueóloga que insiste
en la importacia enterrar.

3 comentarios:

La voz del mar dijo...

Me escribes a mi....

edmaris dijo...

"Perenne debió llamarse la memoria." -Y yo buscando un nombre para una novela de olvidos. Cómo es la vida, qué rico leerte.

Jorge Enrique dijo...

Que cosa tan cierta y tan bonitamente expresada... Siempre he admirado tu versatilidad y capacidad para escribir! Cariños y frutas para ti!