miércoles, febrero 20, 2008

12:38am

Sigo sangrando. No me atrevo a hablarle a Ma. Llevo rato sintiéndome pésimo, el cuerpo se rebela contra mí, me siento enfermo y mal y la luna llena anda jodiéndome por dentro. Ayer tenía ganas de llorar, después por poco choco. Ando sensible y predecible y pendejo y me encojono. No debería tirarme más al mundo así. Ando algarete. No encuentro forma de posicionarme en la comodidad. Mi cuarto es un chiquero, perdí la cuenta de mis encuentros sexuales salidos de Internet ultimamente, mi comunicación es una mierda, no puedo decir ni con poesía.

Ayer estuve a punto de cerrar este blog. De alguna forma creo que la gente visita este espacio esperando cosas nuevas. Y lo agradezco, pero no me gusta que la gente tenga expectativas sobre mí.

Gracias pero no.

Siempre defraudo.

3 comentarios:

Hector dijo...

Solo piensa en ti... no hay forma de agradar sino se está conforme con uno mismo. Vive, pero sabiamente, sin prisa, día a día labrando tus sueños: el pasado es un fósil, el futuro es un ensueño, solo aquí y ahora somos.

nicolececilia dijo...

a mí no me defraudas. quien único espera de uno cosas imposibles es uno mismo.tranqui amolcito. te quiero. gracias por regalarme la luna de hoy. viste que después que le pasó por encima la sombra de la tierra tenía más luz, la cabrona?

Yolanda Arroyo Pizarro dijo...

Nunca defraudas.